Entradas con la etiqueta ‘vidal al real’

El regreso al mundo

Al regresar al mundo, el joven cazador ha crecido y madurado hasta convertirse en un sabio anciano. Así lo muestra esta figura, con una complexión que simboliza la plenitud de la experiencia y regresando al mercado para compartir lo que ha descubierto con los otros. En sus manos lleva el bastón del verdadero objetivo y la jarra para el vino del verdadero deseo, dispuesto a ofrecerlos al joven que se cruza en su camino.
La sabiduría del anciano experimentado y la ingenuidad e imperfección del joven cazador no son polos opuestos, sino aspectos de una misma realidad, el comienzo y el fin de un camino a recorrer. Kakuán comenta que la vida nos rodea y fluye a través de nosotros, siendo imposible separarnos de ella.

No se debe temer a la muerte, porque sólo es el fin de nuestra existencia cuando la vemos desde la perspectiva del mundo material, siempre cambiante de forma. El Yo del anciano ha vuelto a aparecer, pero alejado del ego que una vez representó.
Se trata ahora de su verdadera naturaleza. Al haber transitado todas las figuras puede compartirla con los demás, permitiendo que se una a las verdaderas naturalezas de los otros.
Lo que ha sucedido es muy simple: ha comprendido quién es, quién siempre ha sido, y ahora ofrece esta percepción a quien esté dispuesto a recibirla.