
En el budismo, las diez direcciones son reconocidas como: este, sur, oeste, norte y sudeste, sudoeste, noreste, noroeste así como arriba (cénit) y abajo (nadir). Cada dirección tiene un buda y un guardián. Las diez direcciones indican un “lugar”. Estar en el “lugar adecuado” y a la “hora correcta” es un elemento importante de nuestra salud y felicidad.
Budas de las Diez Direcciones
Un mándala puede representar la vida de una persona, una energía o una travesía espiritual. El Buda en el centro del mándala simboliza la esencia pura de tal persona, energía o viaje. Efectivamente esto significa que cada uno de nosotros es un buda y que nuestro trayecto a través de la vida desde el nacimiento a la muerte es un mándala. Por lo tanto, los Budas de las Diez Direcciones representan a toda aquella gente con la que entramos en contacto cada día y durante nuestra vida. Toda persona alberga la capacidad de convertirse en un buda. En occidente, esto equivale a reconocer a Dios en cada uno de nosotros y es un modo de honrar a toda persona que conozcamos.