
La diosa, que aparece en la sección oriental del mándala del Buda de la Sanación es una representación de la Gran Madre que tiene muchas expresiones diferentes, tales como; Virgen Marta, Kwan Yin, Sekhmet, Isis, Tara, Gaia, Madre Tierra, Démeter, Hera, y demás. En £1 Bwto Sanador, la Gran Madre recibe el nombre tibetano de “Yum-chen-mo”. En Arte místico del Tibet antiguo se menciona a una diosa de la medicina conocida con el nombre sánscrito de Bhaishajva Devi que se traduce con el nombre tibetano sMan-GyhiHa-mo, quien, según mi opinión, es el aspecto femenino del Buda de la Sa-nación. U Gran Madre, única mujer entre los budas sanadores, representa la única área pasiva del mándala. En el tramo inicial o físico del mándala, la Gran Madre representa las condiciones que inducen a alguien a iniciar la travesía de volverse un Maestro de Sanación. A menudo, estas condiciones son negativas, tales como la enfermedad, ya sea propia o de algún otro. En los demás planos el papel de la Gran Madre consiste en encontrar “las flechas ocultas en el cora-lón” de un iniciado. En el segundo tramo, ésas son las flechas que hieren en el plano mental/emocional. En el tercer plano, son las flechas que impiden el bienestar espiritual. La Gran Madre también ac~ túa para testimoniar tu progreso a través de la tarea del mándala y se le puede aparecer al iniciado durante un sueño o meditación donde ella puede impartir información o realizar una iniciación.
Aunque en Reiki no se la menciona, creo que la Gran Madre es un elemento vital del Reiki. Durante el proceso de iluminación, el Buda Sakyamuni convocó a la diosa de la tierra para dar testimonio de que él sólo había acumulado acciones virtuosas durante sus vidas previas. Cuando él tocó el suelo con los dedos de su mano derecha, el suelo se abrió y la diosa Tierra surgió para testimoniar a su favor. Creo que en Reiki uno de los papeles de la Gran Madre es testimoniar cuándo estamos preparados para dar el paso siguiente en el sendero hacia nuestra iluminación.