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Tao Te King la práctica de la filosofía

Tao Te King: la filosofía taoísta se caracteriza por ser práctica. Tan práctica que algunos de sus enunciados pueden parecer simplistas. Pero como le sucede a cualquier ser humano que mantiene un estrecho contacto con la naturaleza, existe un sentido común que nos dicta las lecciones del Sabio Interior que todos tenemos… Claro, si sabemos escucharlo. Que “un viaje de mil millas empieza con un paso”, es algo que no siempre tenemos presente: entre otras cosas, es un buen antídoto contra la ansiedad saber que paso a paso irremediablemente llegaremos a la meta. Tener presente el fin como el principio, se refiere a evitar que decaiga el entusiasmo inicial que nos mueve a emprender cualquier acción. Por su parte, cuando se dice “Quien obra estropea. Quien sujeta pierde”, se alude a la insistencia de aferrarnos a nuestras acciones y relaciones personales, a tal punto de desgastarlas. Y disminuir la ambición, para no perseguir objetivos que impliquen un esfuerzo excesivo. Sin duda, una verdadera enseñanza.

Los taoístas y sus prácticas

Los taoístas utilizan estas prácticas como un sistema para obtener vitalidad, flexibilizar la columna y retardar el envejecimiento. La energía sexual, al ascender por la columna, “alimenta” el líquido cefalorraquídeo y las funciones cerebrales actuando sobre el tálamo, hipotálamo, glándula pineal e hipófisis, y regula consecuentemente la actividad neuro hormonal. A su vez, las funciones cerebrales superiores “encauzan” la vitalidad originada en las gónadas (órganos que generan vida), de modo que ésta pueda fluir libremente y circular por lodo el cuerpo, lo que regenera las células de todo el organismo. Por lo tanto, los principios de esta práctica están basados en la filosofía que transmite el 1 Ching en cuanto al conocimiento de la renovación constante. Es decir, el secreto de la juventud: una eterna primavera.

Ejercicios de energia para rejuvenecer

Ejercicios de energia: conforme se va practicando, este tipo de respiración se va transformando en si mismo en un entrenamiento de energía. Entonces, al exhalar el aire, la energía baja por el meridiano Vaso Concepción del frente del cuerpo y, al inhalar, la energía sube por el meridiano Vaso Gobernador de la columna. Es decir, la energía del fuego Yang (mente-corazón) de la pane superior baja por delante y el Agua Yin (esencia sexual) de la parte inferior sube por detrás y, así, permite que ambos aspectos Yin y Yang- interactúen.

Respiración anti age

El objetivo de esta respiración anti age es el de propiciar la renovación del aire, eliminando dióxido de carbono, absorbiendo más oxígeno y -consecuentemente- “limpiando” la sangre. Esta práctica debe realizarse por la mañana, apenas después del amanecer, preferentemente en un espacio abierto y arbolado. Fundamento inspirado en la Naturaleza: el ciervo, antes de comer el pasto, inclina y levanta su cabeza algunas veces con el propósito de exhalar el aire viejo y sentir que su aliento se va limpiando; sólo cuando siente su aliento limpio, se dispone a comer.

Respiración taoísta

Las práctica taoísta para la salud, la longevidad y la realización del Ser consideran -fundamentalmente- dos tipos de respiraciones. Una, la más superficial y más conocida por la mayoría de la gente: la respiración de aire. La otra, más profunda y desconocida para la mayoría de las personas: la respiración de energía. En esta oportunidad, presentamos un tipo de respiración perteneciente al primer grupo: la respiración del Ciervo.

Ejercicio de taoista

Al subir y expandir, simultáneamente se cierran los dientes, se separan levemente los labios, se estiran las comisuras de la boca hacia los costados y se inhala por la boca, contrayendo el bajo vientre y suspendiendo la musculatura del perineo (zona entre los genitales y el ano). Al estirar las comisuras de los labios, naturalmente se produce una tracción que llega hasta las axilas, y que activa el meridiano del corazón.

Luego, al flexionar lentamente las rodillas, se exhala el aire por la nariz. Esto corresponde a un ciclo de expansión y recogimiento. El ejercicio de taoista puede repetirse en nueve ciclos, llevando la concentración a la raíz de la energía vital y, por último, retornando al vacio.

Entrenamiento de la tortuga

Cerrar puños (centros Laogong de las palmas de las manos) y ojos; flexionar rodillas y codos. Cerrar mentalmente los puntos Yongquan de las plantas de los pies. Los centros de energía se concentran. Abrir las manos, los centros de energía de la tortuga del centro de las palmas; estirar los dedos; levantar los talones del piso y los centros Yongquan del medio de las plantas de los pies. Abrir los ojos, estirar la columna (sin forzar) desde el cóccix hasta el remolino de la cabeza. Los centros de energía se expanden.

En este ejercicio se realiza un automasaje a todos los órganos internos y a la columna vertebral, donde naturalmente se expanden los espacios ¡ntervertebrales, fortaleciendo y elastizando la musculatura de la zona.

Como realizar el Chi Kung taoista de la Tortuga

Partir de la postura de Wu Chi (Extremo Vacío).
Concentrar mentalmente el espíritu en el cento del Vacío, denominado Líng Tai (Morada del Espíritu), en una zona detrás del entrecejo,
en el medio del cerebro por el taoista, en la zona del tercer ventrículo, cerca de la glándula pineal.
Reunir mentalmente las energías Yin y Yang en la raíz de la energía vital (aproximadamente 4ó5 centímetros por debajo y por detrás del ombligo).

Entrenamiento energético de taoistas

Los taoistas han buscado formas prácticas en su camino hacia la iluminación que les permitiesen cultivar la salud, retardar el envejecimiento y prolongar la vida. Esencialmente, todos los ejercicios que realizaban eran entrenamientos de energía. Eran profundos observadores de la naturaleza y comprendieron los ciclos a través de los cuáles esta se manifestaba con el movimiento circular.

Desarrollaron ejercicios para desbloquear las articulaciones, de modo que la energía pudiera fluir libremente por el cuerpo, y ejercicios para fortalecer y equilibrar la energía de los órganos internos. Uno de estos ejercicios es el de la Tortuga.