La meditación para unificar la conciencia
La meditación ocupa el primer lugar entre las disciplinas espirituales. No es una religión, sino una técnica que permite darse cuenta de la unidad de la vida dentro de cualquiera de las grandes tradiciones religiosas del mundo. Existe un concepto errado muy generalizado de que la meditación consiste en poner la mente en blanco y vagar libremente. No es así: la meditación es una disciplina muy dinámica que permite unificar la conciencia por completo. La mayoría de las personas vive en el nivel superficial de la conciencia, y la meditación ayuda a extender el control sobre las capas más profundas del ser. Así como un buzo se sumerge cada vez más hondo y llega a caminar por el lecho del mar, el hombre es capaz de conocerse ,1 sí mismo cada vez más y transitar por sus rutas más interiores.
La meditación puede realizarse en cualquier momento del día, aunque muchos afirman que la mañana es ideal para relajarse y meditar. Es importante dedicar diez o quince minutos diarios a la meditación, ya que ayuda a liberar las tensiones de la vida cotidiana y conecta con lo más profundo del ser. Después de la meditación, la repetición del mantra es quizá la más poderosa de las técnicas espirituales cuando se la practica como parte de un enfoque abarcador destinado a llevar una existencia espiritual. Mientras que la meditación es una disciplina que requiere sostenido esfuerzo y gran voluntad, el mantra no necesita para ser eficaz de ninguna de estas dos condiciones.









