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Mandalas celtas el circulo dentro del cuadrado

Mandalas celtas: así como las cúpulas de los templos están contenidas en el cuadrado formado por las paredes, en el mándala tradicional se suele hallar un círculo símbolo del cosmos y la eternidad encerrado en un cuadrado representación de lo terrenal, del mundo construido por el hombre.
Los estudiosos aseguran que el sol, una flor o el ojo, son mándalas en sí mismos. Por eso, en Oriente uno de los mándalas más típicos es la Flor de Loto. Los cuatro u ocho pétalos que se dibujan simétricamente alrededor de la corola simbolizan la emanación de la Gran Unidad (Esencia o Centro) hacia la multiplicidad de todas las cosas (periferia o superficie).

Mandalas animales armonía interna

Mandalas animales: Por eso, desde el punto de vista terapéutico, la función del mándala es ayudarnos a alcanzar a través de su forma, color y contenido la armonía interna, para rescatar lo más verdadero que hay en nosotros: el centro o nuestro Ser profundo.

Mandala del amor refleja el espíritu

Mandala del amor: así es: un mándala puede reflejar el estado del espíritu humano en un momento determinado, iniciando un proceso de autodes-cubrimiento como primer paso hacia la soñación. Los intentos de aferrarse a la periferia de nuestro mándala interior -cautivos del mundo exterior y superficial- y de negarse a conectar con nuestro centro íntimo, fracasan.

Mandalas del mundo y la terapia efectiva

Mandalas del mundo: con respecto a este descubrimiento casual, se sabe que en la India existe el término mandala nritya que quiere decir “danza mándala” y se refiere a un baile primitivo con características meditativas, similares a los giros tipo “trompo” que realizan los derviches sufis (monjes del Oriente Medio). Como dijimos, Carl Gustav Jung trabajó intensamente con el efecto curativo de estas imágenes circulares, tanto en niños como en adultos. Comprobó que pintar mándalas era una terapia efectiva para pacientes neuróticos y esquizofrénicos.

Mandala Bar

Según el budismo, parece haber cuatro iniciaciones en este nivel del mándala. Los tres primeros son conferidos por un Maestro, mientras se dice que el cuarto es innato y que sucede por su cuenta: nadie lo concede. Esta iniciación “automática”, cuando te conviertes en tu propio Maestro, es conocida como “Regocijo Innato” en el budismo tántrico.

Mandala Tibet

La historia Reiki narra que Mikao Usui fue impactado por la luz y vio muchísimas burbujas de color y símbolos. De ese modo entendió todo el sistema Reiki cuando estaba en la cima de la montaña, lo cual me indica que alcanzó la iluminación y el cuarto nivel del mándala.

Introducirse en el Mándala

Introducirse en el Mándala Las iniciaciones del Buda de la Sanación se efectúan dentro del mándala del Buda de la Sanación. El Lama lo realiza visualizándose como ingresando al manda-la. Creo que los Maestros de Reiki hacen tal cosa cuando “reikizan” la sala donde efectúan las iniciaciones y brindan sus clases dibujando el símbolo de Poder en todas las direcciones, norte, sur, este, oeste, sudeste, sudoeste, noreste y noroeste, y hacia el techo y el piso. Esto actúa como un campo protector, similar a los vajras que rodean el mándala, y también reconoce a los Reyes y Guardianes de todas las Direcciones. Cuando hace las iniciaciones, el Lama mira hacia el este. Esta es la dirección que el Buda encaraba cuando alcanzó la “iluminación”. Era también la dirección que Mikao Usui encaró cuando estaba sentado al tope de la montaña: “vio una luz que venía directo hacia él desde el este.”