Archivo de la categoría ‘Hatha Yoga’

Luces del Yoga

El sistema de Yoga aquí tratado se propone un fin distinto del de otros sistemas, ya que su propósito no sólo apunta a la elevación de la común conciencia mundana a la conciencia divina, sino también al descenso del poder supramental de la conciencia divina en la mente, vida y cuerpo para transformarlos, para manifestarlo Divino aquí enla tierra y crear una vida divina en la Materia.
El Sadhana de este Yoga no procede de ningún sistema de aprendizaje mental ni de determinadas y prescriptas formas de meditación, mantras y demás; sino de la aspiración; de la autoconcentración hacia adentro o hacia arriba; de la autoapertura a la Influencia, al Divino Poder por encima de nosotros; y a su acción: a la Presencia Divina dentro del corazón; y del rechazo de todo lo que sea extraño a lo Divino. Es unicamente por la fe, la aspiración y el íntimo sometimiento que esta autoapertura puede sobrevenir.

Sentir la tierra

Ya hemos dicho que los pies nos sostienen y que su superficie soporta nuestro peso. Por lo general no apoyamos la zona del dedo chico del pie, pero es fundamental recuperar hasta la parte más pequeña de ellos, porque, aunque sea muy chica, es grande en proporción a su tamaño. Cuando los afirmamos bien, inmediatamente nuestra columna vertebral se reacomoda. La sensación de alivio y de descanso es instantánea. Entonces es el momento de aceptar las energías de la tierra. Cuando sentimos el suelo que pisamos y recibimos lo que tiene para darnos, nos invade una cálida seguridad al percibir que tenemos derecho a ese lugar en el mundo.

Ejercicio para recuperar los pies

1. Parado.
2. Masajee la planta del pie derecho con una pelotita de tenis vieja.
3. Concéntrese en las distintas zonas del pie.
4. Recorra los puntos más sensibles.
5. Si algún punto es muy doloroso rodéelo con un suave masaje, hasta que sienta que el dolor cede.
6. Después de unos minutos apoye ambos pies en el suelo.
7. Cierre los ojos.
8. Sienta la diferencia entre el pie que ha trabajado y el otro.
9. Note que el derecho está blando, suave.
10. Es posible que sienta calor o tal vez un cosquilleo que trepa por su pierna.
11. Afloje las rodillas.
12. Toda articulación es un obstáculo para que la energía fluya, de manera que de aquí en más las aflojaremos siempre.
13. Déjese caer hacia adelante.
14. Sienta que su cabeza es muy pesada y arrastra toda la columna.
15. Sienta vértebra por vértebra.
16. Acaricie el suelo con sus dedos.
17. Note que su mano derecha alcanza el piso antes que la otra.
18. La mitad del cuerpo se encuentra más relajada.
19. Incorpórese lentamente.
20. Repita la secuencia con el pie izquierdo.

Sentir la tierra con el yoga

Vivimos en una civilización que considera que todo lo puede resolver con el pensamiento. Nuestra cultura exalta el valor del cálculo y del razonamiento, de las estrategias y de las evaluaciones. Esta civilización sobrevaloró la cabeza y perdió su cuerpo. Y lo más despreciado de esc cuerpo son los pies, una zona olvidada que debemos recuperar.
Tanto hemos olvidado los pies que el dedo meñique está a punto de desaparecer. El pie de atleta ataca más frecuentemente allí porque el cuerpo ya no lo defiende, casi no lo reconoce como propio. Los pies andan encorsetados, y se han convertido en una unidad, cuyas partes tienen muy poca capacidad de movimiento autónomo. Sin embargo, al observarlos con detenimiento descubrimos que son una maravillosa y perfecta obra de ingeniería que, a pesar de nuestro desprecio, nos sostienen y nos trasladan.
La imagen del hombre actual es la de un ser que posee una cabeza enorme, cuyo cuerpo se va achicando, hasta llegar a un punto externo diminuto representado en los pies. Dada esta imagen tenemos dos alternativas: o disminuimos la energía de la cabeza o ampliamos la energía de los pies. Empecemos a recuperar los pies.

El camino activo karma yoga

Karma yoga: es el servicio desinteresado, el camino a través del cual la mente se purifica y trasciende sus límites. Trabaja con empeño sobre el cuerpo y la mente para suprimir el ego y sus ataduras, y para servir a la humanidad sin esperar nada a cambio. Esto permite entrar en sintonía con la esencia única y divina que habita en todos los seres vivos. Este camino es aconsejable para personas que tienen un temperamento activo, porque supone la entrega de uno mismo. Esto se puede alcanzar trabajando en el nivel espiritual.

Descubra los caminos del Yoga

Como cada uno de nosotros tiene una personalidad diferente, tal vez nos guste más un camino que otro; pero si tomamos sólo uno y olvidamos los otros, podríamos desatender aspectos de nuestro ser integral. Los maestros de la India recomiendan una síntesis de las cuatro formas, aunque, como dijimos, en Occidente el más popular sea sólo el Hatha Yoga. Si usted desea, llegar a un profundo estado de conocimiento interior, descubra qué caminos del Yoga puede transitar para alcanzarlo.

Descubre los tipos de Yoga

Tipos de Yoga: podría compararse con un árbol, en donde cada rama representa un camino distinto. Sin embargo, no hay que olvidar que tienen un tronco común, y que para alcanzar el equilibrio interior, es bueno transitar por todos ellos. A lo largo de miles de años se han desarrollado cuatro formas distintas de Yoga (Karma, Jnana, Bhakti y Raja) que con frecuencia se asocian simbólicamente a cuatro ramas del árbol baniano, una especie exótica cuyas raíces nacen precisamente de las ramas, y así parece que crecen desde el cielo hacia la tierra.

Practicar Yoga para desplegar el espíritu

Usted seguramente querrá saber por qué es tan bueno practicar el Yoga. La respuesta más simple es que sirve para conservar nuestros órganos en un buen estado de salud. El cuerpo y la mente se mantienen jóvenes, y obtenemos más energía, equilibrio y relajación. Pero lo que la mayoría de nosotros conoce como yoga es, en realidad, el Hatha Yoga, que consiste en dominar al cuerpo para que el espíritu se pueda desplegar. Sin embargo, lo que gran parte de los occidentales ignora es que, este no es el único camino. Hay otras fonnas de yoga que también llevan a la plenitud interior. En esta nota se las presentamos.

Postura del Niño para el Yoga

Postura del Niño.
• Arrodillado sobre el suelo, con los muslos separados no más del ancho de sus caderas, apoye sus glúteos sobre los pies. Asegúrese de que el tronco esté derecho y sin tensionar. El peso del cuerpo cae sobre la cola. Imagine un eje vertical que lo atraviesa desde la cabeza hasta la pelvis y lo mantiene derecho. Extienda los brazos hacia arriba, rozando las orejas. Mantenga el mentón relajado y levemente hacia abajo.

Postura.
• Inspire con suavidad y profundamente, y exhale de la misma manera a medida que lleva su tronco hacia adelante. Los brazos acompañan el movimiento. Las palmas de las manos hacia abajo, ejercen una leve presión sobre el suelo. Relaje el cuello y busque con la írente el piso. Estire lo más que pueda la espalda. Mantenga la posición unos segundos. Retorne lentamente.
• Repita el ejercicio tres veces. A medida que se vuelva más flexible podrá mantener por más tiempo la postura.

Samyama técnica de concentración

Samyama: es un conjunto de técnicas que van desde la concentración, pasando por la meditación, hasta lograr un estado expandido de conciencia. Se practica sentado y con los ojos cerrados, al principio. Con el tiempo, se puede meditar mientras se conversa o se maneja, porque no es la reducción de la conciencia sino su expansión.