Maestro zen Rinzai
Hay una unidad subyacente en todas las cosas, y un corazón sabio sabe esto del mismo modo que nuestro cuerpo sabe respirar. Son todas partes de un todo sagrado en el que existimos, y de la manera más profunda son completamente confiables. No debemos temer las energías de este mundo o de cualquier otro. Debemos temer sólo nuestra confusión sobre ellas. Según el maestro zen Rinzai, un ser verdaderamente sabio es aquel que ” entrar en el fuego sin quemarse, entrar en el agua sin ahogarse y jugar en los tres infiernos más profundos como en un campo de golf:
el que entra en el mundo de los fantasmas y de los animales sin que lo dañen”. El pensamiento que resume esta postura es: siendo amante de la vida, ¿cómo puedo quedarme fuera de cualquier área de la vida?. La meditación y las plegarias no deben, por lo tanto, separar las prácticas espirituales de la política, la búsqueda de la justicia ni el conocimiento de sí mismo de la vida. Cada aspecto debe incluirse como un todo.

