Archivo de la categoría ‘Equilibrio Emocional’

Cómo superar la carga de culpa

Superar la culpa: hoy en día es muy común que los padres se sientan culpables porque, por razones de trabajo u ocupaciones, les parece que no dedican el tiempo suficiente a sus hijos y, así, apaciguan su conciencia comprándoles todo lo que quieren o dándoles permisos en contra de su mejor criterio o no poniendo límites lógicos. Pero la solución no es dejar que los pequeños se críen de acuerdo con sus inexperimentados criterios, sino tratar de cambiar la forma de relacionarse con los hijos para ejercer la autoridad que corresponde.

Esto de ninguna manera significa que el adulto tenga que irse al otro extremo y consagrarles todo el tiempo a costa de anularse como persona. En este caso, hay que recordar que a veces la calidad puede ser más valiosa que la cantidad. Es decir que, cuando uno está con los hijos, que durante ese tiempo efectivamente esté con ellos, lo que significa, tal vez, dejar la llamada telefónica para más tarde, cocinar en otro momento o lavar la ropa cuando ellos estén durmiendo.

La autocuracion por el reiki

La apertura como canal para el reiki no es ningún atajo para llegar a una supuesta iluminación y no puede reemplazar de ningún modo el esfuerzo propio y la disciplina para alcanzar un nivel de mayor plenitud o perfección. Nadie se convierte en sabio por el hecho de haberse iniciado en el tercer grado de reiki. Ni siquiera un maestro de reiki. La soberbia y la omnipotencia no ayudan a encontrarse sino a perderse. Ser maestro de reiki implica que uno está dispuesto a recorrer el reiki-do, el camino del reiki. Y para eso es necesario practicar la autocuracion con reiki, el tratarse a sí mismo en lugar de curar a otra persona. En consecuencia, debe acostumbrarse a darse reiki a sí mismo todos los días.

Desintoxicacion

Recibir reiki se trata de una verdadera acción de desintoxicacion, como la asociada a un período de ayuno: todas las toxinas físicas y psíquicas vuelven a circular para ser definitivamente expulsadas. Como acontece en el tratamiento homeopático y con otras técnicas de curación natural, en casi todos los casos al final de las primeras sesiones el estado del paciente se agrava en lugar de mejorar. Es una etapa previsible en el camino hacia el restablecimiento del equilibrio global.

Es importante remarcar que la energía del practicante de reiki no merma ni se ve afectada negativamente por el hecho de dar reiki a otra persona. Recordemos que la fuente de energía no es el dador en sí, sino la fuerza de reiki del universo, la cual es inagotable. Cuanto más reiki fluye por él, más cantidad tiene a su disposición. Por lo tanto el practicante también es beneficiado en su tarea de curador: dar reiki significa siempre recibir reiki.

El reiki y la cura de dificultades emocionales

Esto explica por qué no es necesario poseer conocimientos anatómicos o fisiológicos para realizar la curación por reiki, y al mismo tiempo constituye una de sus maravillas: el reiki siempre se encuentra allí donde resulta necesario, donde puede ofrecer provecho y curación. El reiki nunca se pierde. El reiki actúa sobre todos los planos del individuo, sin limitarse al aspecto físico. Se produce, en efecto, una armonización de todos los desequilibrios pasados y presentes. Es por eso que al iniciar la práctica vemos frecuentemente reaparecer enfermedades en las que ya no pensábamos, o dificultades emocionales que creíamos resueltas.

La fuerza del Ahora

Hay en este mismo momento, una fuerza capaz de cambiarlo todo y a cada uno de nosotros; la tienes dentro: es la fuerza del Ahora, la única que no usamos nunca porque, de tan distraídos que estábamos con el futuro, se nos escapó el presente. La única fuerza de que dispone un ser humano cualquiera que sea el estado en que se encuentre: de pobreza, emociones o riqueza es la de vivir atentísimo al momento actual. Si te dijesen que en cinco minutos no tienes más vida, cómo reaccionarías, qué pensarías. Estarías alerta por primera vez, a cada segundo que pasa.

Y vivirías esos segundos con absoluta intensidad. Cuando quisiste atrapar los mejores momentos de tu vida, para que se repitieran hasta el infinito, esos momentos se esfumaron, simplemente, porque perdiste estar atento al instante mismo, trasladando tu ansiedad al futuro. En el estar atentísimos al aquí y ahora, se halla la clave para marchar de una vez y para siempre hacia la felicidad, la salud y la libertad, más allá del sufrimiento.

Voy a amarte hasta que seamos Uno

Los seres humanos somos una gran familia, todos distintos y todos nos necesitamos: precisamos el amor humano para vivir por eso voy a amarte hasta que seamos uno. Pero ese que viene de adentro, el que sale del alma, limpio y sin especulaciones. Ese que emerge cuando el avión tiembla a 10000 metros de altura y que derriba cualquier barrera. En tales momentos, reciben nuestro afecto más profundo no sólo los más cercanos, sino todos los seres sin distinción.

Cuando el avión baja, seguimos fingiendo que somos felices, o pensamos que ya casi vamos a serlo, sin necesidad de amar incondicionalmente a los demás en todo momento. Un poquito más y ya me abro y después, sí que voy a ser bueno o a hacer lo que quiero de verdad. ntentamos caminar sin el Amor Universal, encapsulados en un mundo dual que no funcionó ni funciona ni funcionará. La elección no es por lo material o por lo espiritual sino que el reconocimiento de uno no existe sin lo otro.

Estar por estar nomás

Entre las leyes vitales usadas por los orientales en la antigüedad, se encuentra una forma de ver el mundo que permite captar su esencia. “Vivir Reiki” la aplica en la alimentación, utilizando métodos con los cuales cada uno controla su equilibrio de estar por estar. En la vitalidad, manteniéndose con la energía vital a pleno, aprendiendo a servirse de ella, a conservarla y protegerla. Esto también te brinda la posibilidad de relacionarte de otra manera con los demás y a superar los conflictos a través del amor incondicional.

El primer encuentro contigo mismo te va a dar la alegría de sentirte bien, tomando el presente en tus propias manos y te brindará la posibilidad de celebrar una espiritualidad activa y conectarte con ella. De ahí al encuentro con los demás, hay un paso. Por eso, luego vamos a perfeccionar nuestros métodos, a fin de resolver conflictos comunitarios, motivar a otros, comunicarnos, ser auténticos acompañantes de los demás, tan sólo por un trecho, hasta que ellos caminen libremente. Así es como continuamos creciendo.

Descubrir sensaciones nuevas con el paso del tiempo

La natural capacidad humana de absorber y transmitir la energía del cosmos, que tenemos cuando somos chicos, ese asombro que nos causa el descubrir sensaciones nuevas, maravillarnos con la naturaleza, se va perdiendo cuando crecemos. Nadie nos inicia en el conocimiento del por qué de este viaje humano. Nadie (o casi) celebra con contenido profundo los cambios de estaciones. Y esos canales abiertos a la energía del Universo que, cuando niños, están en plenitud, se olvidan. El foco pasa a estar en lo externo, en lo artificial, en el consumo. El por qué y para qué de nuestra existencia deja de ser un tema importante y trascendente.

Salir de un estado depresivo y desestresarte

El bienestar, la realización personal, a salir de un estado depresivo o a desestresarte. Esto es vivir Reiki. Entreabre la puerta y anímate a entrar. No dejes que nada ni nadie te desanime. Al fin y al cabo, lo auténticamente revolucionario y transgresor en esta época es sentirse bien, pese a todo. Adentro te estamos esperando alrededor del fuego. El amor de tu corazón es necesario para mantenerlo encendido. Dar Reiki es sencillo.

Armonizar su situación negativa

Y cuando acontecen los pesares y las dificultades arrecian, vivir en Reiki te permite discernir y ubicar qué es lo bueno de una situación negativa. Y si la mente te tiene prisionero y te agobia con preocupaciones, allí está Reiki para recordarte que la Creación te regaló la vida para que crees el Paraíso aquí, en la Tierra. Descubre en Reiki que, amar incondicionalmente, no es una ingenuidad. Estar al servicio de los demás es una bendición, un modo de vida que uno elige. Puedes elegir odiar y negarte a todo durante las 24 horas.

Elige en Reiki, no esperar a que el miedo o los golpes de la vida te hagan avanzar. El camino del faquir que duerme en cama de clavos no es para mí ni para ti. Con el dolor se crece, pero en Reiki también. Digo en Reiki porque hay dos maneras de verlo: la primera consiste en que, armonizar con Reiki es tenerlo como una herramienta más: hoy es Reiki, mañana otro recurso más del supermercado de las terapias. Sentirse bien con pastillas químicas o con yuyos naturales es lo mismo: son amuletos de uso externo, casi feticherías.