Archivo de la categoría ‘El Feng Shui’

Logra armonía con Feng Shui

El baño nunca debe estar ubicado frente a la puerta de entrada al hogar, ya que toda la energía chi que entra por la misma, literalmente, se escurrirá.
Tampoco es conveniente que se encuentre directamente sobre esta apertura, ya que esta disposición puede “llamar” a los problemas económicos.
Para los expertos, la parte central del hogar, no es un lugar recomendable para el baño. Esto obedece a la creencia de que este punto debe ser el epicentro de la actividad hogareña. Si no quedara más remedio, es importante asegurarse de que cuente con una ventana que de al exterior para asegurar una correcta ventilación.
Nunca debe estar cerca o sobre la cocina. Cuando se da este caso, colocar en la parte externa de la puerta un espejo, para que toda la energía negativa sea desviada.
Con respecto a las dimensiones, debe ser lo suficientemente grande para ser funcional, pero no demasiado espacioso. Las paredes deben ser de un color pálido, para que la energía chi pueda desplazarse rápidamente a través de la habitación.
En lo posible, el inodoro (retrete), no debe ser visible desde la puerta. Lo ideal es que se ubique tras la misma y, en caso contrario, colocar una cortina o una planta para que no se visualice en forma directa al ingresar.
Las toallas y accesorios en color verde promueven la buena salud y ayudan a mejorar los procesos digestivos.
Los tonos azulados se asocian con los océanos, ríos y lagos. Esto hace que el agua fluya sin problemas y que se eviten los problemas en las cañerías; además, asegura un buen flujo de dinero.
El lavatorio, el inodoro (retrete) y la bañera son los lugares con mayor energía Yin. Para equilibrar este predominio, se aconseja colocar elementos con energía Yang, como, por ejemplo, velas, las cuales ayudan a añadir un toque de luminosidad al ambiente.
Mantener todos los desagües cubiertos y, en lo posible, procurar que el inodoro (retrete) permanezca con la tapa baja cuando no se
10 utiliza. Esto es muy importante, ya que si dejamos fluir el agua, también estaremos dejando ir nuestra buena suerte y dinero fuera del hogar.

Cinco elementos del Feng Shui

Ademas de canalizar la energía Chi para mejorar su circulación y de equilibrar el Yin y Yang dentro del cuerpo, el Feng Shui se ocupa del balance de los Cinco Elementos.
Los fundamentos de esta teoría son similares a los de la energía Chi: de la misma manera que todo en el universo es atravesado por la energía vital y las vibraciones, existen 5 elementos que constituyen las fuerzas elementales del Cosmos: agua, fuego, madera, metal y tierra.
Estos elementos se encuentran en todos los objetos existentes, influenciando el flujo energético, y también dentro de nuestro cuerpo, por lo que condicionan nuestra personalidad y nuestra salud.
Tan sólo cuando los 5 se mantienen en armonía se puede lograr el bienestar físico y espiritual.
Pero este balance es muy difícil de conseguir; se requiere mucho trabajo duro, empuje personal e insistencia para poder mantener el equilibrio, por demás delicado.

Un centro de poder en nuestro hogar

Una recomendación accesible y sencilla para reconciliarnos con nuestra naturaleza horizontal, y acceder a las dimensiones superiores, es la creación de un altar en nuestro hogar, marcando con claridad las cuatro direcciones y el centro. Cada una de las direcciones estará dirigida a un punto cardinal: este, oeste, sur y norte. En cada una de ellas colocaremos elementos representativos y trabajaremos ubicados en el centro y descalzos, con el rostro dirigido al punto cardinal en cuestión. Podemos hacerlo sentados en el piso en flor de loto, ya que de esta forma nuestro cuerpo traza una pirámide y permite mayor fluidez de energía, o bien de pie. Tengamos en cuenta que el Norte provee la energía del agua, por lo que podemos colocar un recipiente con agua diamantina; el Sur, del fuego, lugar ideal para la vela; el Este, la madera, puede coronarse con hierbas o inciensos y el Oeste, sector del metal, con monedas o amuletos de ese material. El centro, espacio reservado para la Tierra, podrá completarse con vasijas de arcilla y piedras de poder.
Cada punto cardinal responderá a un aspecto de nuestra vida, y a un animal celestial y nos traerá energía del mismo: el Norte se relaciona con la carrera profesional y la tortuga negra; el Sur, con el reconocimiento y la fama donde reina el ave fénix carmesí; el Este, con la salud y la familia, palacio del dragón verde; y el Oeste, con los hijos y los proyecto, y es donde se encuentra el tigre. La amistad y respeto a los miembros del mundo elemental es vital. Sin esta reconciliación no podemos entrar en contacto con los Mundos Superiores.

Concentrarse en el pedido

En cuanto se hayan cumplido los pasos previos notaremos que nuestro estado mental se encuentra más sosegado y claro que de costumbre. Esto permitirá entrar en contacto sin interferencias con nuestro deseo profundo, con el Yo Superior que nos guía desde dentro. Así nos será revelado el contenido que deberá llevar nuestro pedido, además de tener en cuenta los siguientes consejos:
– Pedir una cosa por vez, clara y directamente.
– Formular la frase en forma afirmativa.
– No elegir pedidos que dependan exclusivamente del deseo de otros, porque de esta manera estaremos interfiriendo con otra energía que no nos incumbe. El Cosmos tiene destinado un camino para cada uno de nosotros, por lo que sería irrespetuoso
interferir en ese designio (por ejemplo, no sería recomendable pedir: “que mi hijo se separe de su pareja”).
– Redactar la afirmación en tiempo presente, como si ya estuviera ocurriendo aquello que solicitamos nos sea dado.

Las afirmaciones

Para que un pedido tenga la fuerza necesaria para cumplirse debe ser correctamente formulado. Ésta es la parte más trascendental del trabajo, no sólo por su importancia sino en virtud de su perfección. Nunca debemos pedir negativamente, ni dubitativamente, ni en forma confusa. Para lograrlo, existen algunos consejos que no debemos pasar por alto:
– Para lograr un estado de conciencia coherente con el pedido que vamos a formular es necesario estar descansado, realizar ejercicios de respiración o meditación y hacer una dieta liviana, vegetariana o sólo frutal.
– Tener un buen estado de ánimo ayuda a concentrar energía en el ritual, de modo que no es recomendable hacerlo si hay problemas de humor o salud.
Tampoco se recomienda que las mujeres lo hagan durante el período menstrual, ni cuando haya heridas recientes en el cuerpo, operaciones, etc.

El uso de velas en el Pa Kua

Escoger una vela según los colores del Pa Kua para lograr nuestros deseos en los diferentes ámbitos:
– VELAS ROSAS para un deseo relacionado con la pareja y el amor.
– VELAS ROJAS para lograr el honor y la buena imagen ante los demás (por ejemplo, antes de una reunión importante o el lanzamiento de un proyecto que va a repercutir en nuestro reconocimiento).
– VELAS VIOLETAS para asegurar la riqueza o el ingreso de dinero.
– VELAS VERDES si el pedido está relacionado con la salud y la familia.
– VELAS AZUL CLARO para el conocimiento y los estudios.
– VELAS GRISES para beneficiar el vínculo con benefactores y clientes.
– VELAS BLANCAS para conectarse con la fuente de la creatividad y los hijos.
– VELAS AZUL OSCURO para logros en la carrera profesional.
Cada color es una vibración capaz de producir efectos. La vela debe ser nueva y nunca antes utilizada para otro propósito. Antes de empezar el ritual, debemos tener en claro lo que deseamos y después escribirlo en un pedazo de papel. Luego, encender la vela y sentarse concentrándose tranquilamente en el deseo. Sobre todo, visualizamos aquello que deseamos que ocurra, ya que si logramos dibujar y mantener una nítida imagen mental, sin interferencias de dudas ni temores, el efecto será más poderoso. Encender incienso favorece la atmósfera de cualquier ritual. La mejor manera de encenderlos es como lo hacen en Oriente, de donde provienen originalmente, en un cuenco de metal o cerámica con arena y los palitos clavados en ella. De esa manera no se caerán ni dejarán caer las cenizas.
Una vez que sintamos que hemos solicitado correctamente nuestra petición, tomar el papel con los deseos escritos y colocarlo dentro del círculo donde se desarrolla el ritual, concentrándonos en la idea que está proyectando el deseo en busca de su realización. Dejar que la vela se extinga vigilando constantemente.

La estrella fugaz

A partir de los dos sistemas anteriores, desde finales del siglo XIX se ha conformado una suerte de síntesis que es la que se utiliza más comúnmente en la práctica de Feng Shui actual. En esta síntesis de sistemas tiene particular presencia e importancia una rama de la Escuela de la Brújula denominada la Estrella Fugaz. Este sistema nos sirve para echar una mirada en el futuro, y de ese modo saber cómo actuar para prevenir malos momentos y potenciar las posibilidades buenas que nos esperen por delante.

Escuela de la Brujula

Esta rama del Feng Shui nació a partir del trabajo de los filósofos de la dinastía Sung, quienes desarrollaron variantes del sistema conocido hasta ese momento y le incorporaron elementos provenientes de la astrología china, basándose en el símbolo Pa Kua, que contiene los Ocho Trigramas rodeando al Yin Yang. Cada trigrama está relacionado con un punto cardinal. Los chinos colocan el Sur en la cima del diagrama, por lo tanto el Norte queda debajo, el Este a la izquierda y el Oeste a la derecha. La forma de disponer los trigramas alrededor del Pa Kua en la Escuela de la Brujula es conocida como Secuencia del Nuevo Cielo. Fue establecida por el fundador de la dinastía Chou (alrededor del año 1 140 antes de Cristo), el duque Wen. Mientras que en la forma anterior, la llamada Secuencia del Antiguo Cielo, se representaba con una imagen perfecta del universo, en la Secuencia del Nuevo Cielo la ubicación de los trigramas apunta a un sentido más aplicable al mundo en que vivimos.

Feng Shui la salud de su casa

A lo largo del tiempo, el Feng Shui se ha dividido en varias escuelas que utilizan diferentes sistemas, aunque la práctica actual de este arte milenario se basa principalmente en dos Escuelas, la de la Forma y la de la Brújula, y en un método derivado de una de ellas, el sistema de la Estrella Fugaz. Nació hace cerca de 2.000 años, en tiempos de la dinastía Han, pero su principal teórico fue Yang Yun Sang, quien realizó sus escritos hacia el año 880 de nuestra era. La Escuela de la Forma desarrolla la visión del paisaje en el que vive la persona. Uno de los símbolos más importantes de la cultura china es el Dragón, y la Escuela de la Forma nos enseña a ver la silueta del dragón en las formas de la tierra que nos rodea. Por supuesto que la descripción teórica y filosófica del paisaje que da esta escuela no es físicamente aplicable a una ciudad moderna, pero existen maneras de adaptar las formas de dragones en laderas de verdes colinas a un paisaje urbano contemporáneo. Ahora… ¿en qué se asienta esta teoría? Veamos: Los antiguos expertos en Feng Shui analizaban las campiñas observando sus contornos, su vegetación y follaje, e, incluso, hasta el color de la tierra, en busca de una figura de dragón.

Arquitectura hindu y el Sthapatya Veda

La arquitectura hindu, acorde con las leyes de la naturaleza, parte de la filosofía de los antiguos maestros yoguis que afirmaban que todas las cosas y los seres están animados e interconectados. Basándose en este principio, el Sthapatya Veda alinea los elementos arquitectónicos con la energía solar, con los movimientos planetarios y con el campo magnético de la Tierra. De esta manera, el hogar se convierte en un simbólico microcosmos del Universo.