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Meditación Chi Kung

Chi Kung: a los chinos les gusta hacer ejercicio cerca de los árboles, porque están cargados de un Chi (energía vital) muy intenso. Expuestos a los elementos de la naturaleza, obtienen su poder de todo lo que los rodea. Con sus raíces llegan a grandes profundidades en la tierra. Se elevan muy alto para recibir la luz y los beneficias que les regala el cielo. De esto se trata “estar de pie como un árbol”: en transformarnos en un campo de energía donde nos nutrimos de todo lo que nos rodea. Los especialistas recomiendan mantenerse lo más inmóvil que se pueda, al comienzo entre dos y cinco minutos. Luego aumentar progresivamente el tiempo hasta lo máximo que uno pueda sostener la postura sin tensarse. Hay que tener en cuenta que hay maestros que pueden permanecer inmóviles en ella hasta dos o tres horas.

Cuanto más duremos, mayor es el enraizamiento de la energía vital, y por lo tanto mayores son los beneficios. En las primeras dos o tres semanas se puede experimentar dolor de piernas, rodillas, hombros o cuello. Probablemente aparezca una profunda sensación de cansancio. Son reacciones que desaparecen al poco tiempo, y que corresponden a un proceso regenerativo natural. A medida que avance, empezará a sentirse más fuerte, cómodo y relajado. Esto es una consecuencia de una mejor circulación de la sangre y del uso de los músculos en reposo. Y también de absorber más oxígeno, con lo cual la mente y el sistema nervioso están relajados pero alertas.

Metodo chi kung para el equilibrio

Metodo chi kung: de que si se come demasiado blanco, hay que comer un poco de negro porque si no, el blanco te va a intoxicar por exceso. Y si uno es muy gritón tiene que buscar el equilibrio, tratando de hacer quietud y silencio. A partir de ahí, uno empieza a descubrir las leyes de la vida, los principios que hacen que nuestra existencia pueda ser feliz y no una cosa que uno arrastra a los empujones y haciendo lo que puede hasta que se muere, y listo, sin haber aprendido en ningún momento nada importante que valga la pena ser destacado, un montón de cosas que uno hizo y que en el fondo no sirvieron para nada. Entonces, si haces judo no lo haces para golpear al otro. Está bien mandar al nene a Judo porque se tiene que defender en la vida y tiene que aprender a golpear a los demás. Por ahí, el pibe es más para hacer cocina o hacer artesanías o control mental. Por ahí le gusta y… bueno yo entonces lo mando a judo para que se defienda, que no sea como yo, que a mi me embromaron…

Chi Kung

Aveces, cuando uno está en el trabajo o pensando en cualquier otra cosa que no sea hacer Reiki, es como que surge la necesidad de repetir algún símbolo. Es porque en ese momento lo tendrías que aplicar al símbolo o al Reiki, y también porque cuando uno toma un nivel de Reiki, lo que está haciendo es aprender un método que te permite mejorar tu propia vida y va a estar siempre presente. El Reiki es un sistema que me sirve para tomar conciencia de qué es lo que yo necesito para mi vida, para ser feliz, para estar más sano, para ser mejor persona, para tener éxito, para lograr lo que cada uno quiere.

Esa es la función del método. Todos los sistemas orientales, en general, son técnicas que muchas veces en Occidente y en el Oriente actual también, se toman como un sistema externo, como un sistema que yo uso: yo hago yoga, yo hago gimnasia, yo hago ikebana, o hago Reiki, y ahí queda. En realidad, el método Reiki es un medio para que cada uno, a partir de la aplicación en cosas cotidianas, descubra por sí mismo la necesidad o las leyes para que uno pueda ser más feliz, más vital. Es un método de autoaprendizaje de vida, más que un sistema de armonización natural, o como lo quieran llamar. Yo puedo aprender el método de Chi Kung para mejorar el movimiento del brazo derecho. Pero en realidad, cuando fue creado el método, la finalidad era que la persona, a partir de la realización de los ejercicios descubriese la necesidad del equilibrio en todo.