El concepto de la piedad

“El mejor General no posee deseos de guerra. El mejor guerrero no es violento. El mejor dirigente se mantiene por debajo de sus hombres”. En este fragmento del Tao Te King encontramos un concepto, quizás el único, que los taoístas comparten con los confucionistas: el de la piedad humana (en chino: jen), que debe anteponerse a toda otra virtud. Incluso antes que la rectitud, está la piedad.

Tomemos como ejemplo la imagen del guerrero que usa Lao Tse. El mundo incluye la violencia, la naturaleza misma es violenta, no puede pensarse un universo utópico que no la incluya. Pero dice Lao Tse que el mejor de los guerreros no es violento: es decir, acepta la violencia como parte de su vida guerrera, pero no la busca; la ejerce, pero no la propicia. Antes de ver el mundo con los ojos prácticos de un guerrero (“no hay mejor defensa que un buen ataque” y todas esas ideas violentas), prefiere tener una mirada de piedad, lo cual no le impide cumplir su función de guerrero e incluso ser el mejor de todos. Es importante destacar que la virtud de la piedad está en armonía con esa idea del fluir que tiene el Tao. Es una virtud que debe ser natural al hombre, y que regula y marca la diferencia entre, por ejemplo, la violencia natural que es ley del mundo y la violencia gratuita ejercida por la voluntad del hombre. Los conceptos e ideas que Lao Tsé expresa a lo largo de los 81 versículos de su Tao Te King parecen ser por un lado esencialmente simples y profundos, pero por otro lado cada análisis de un párrafo del libro nos deja una sensación de que algo se nos está escapando. Se pueden ensayar dos posibles explicaciones para esta ambigüedad que podemos reconocer en la lectura de este maravilloso tratado filosófico que serán el tema de una futura nota.

El Tao nos enseña a confiar en el orden del universo y en nuestra propia naturaleza. Leer cada día un fragmento elegido al azar de un libro al que nunca terminaremos de “atrapar” del todo, es como vivir sabiendo que nunca terminaremos, y bendita sea esta verdad, de entender y “atrapar” la vida.
Siempre fluirá. Siempre habrá algo nuevo para experimentar. El vacío se llena constantemente, y la aventura no acaba.

Etiquetas:

Deja un comentario