Prácticas indicadas para combatir la Hipocondria

EJERCICIO PREVIO A LAS POSICIONES.
Colocar las palmas de las manos, enfrentadas, en la posición denominada Gassho, por tres minutos. Esta postura puede hacerse sentado o de pie.
BENEFICIO: este es el primer paso para que la mente y el cuerpo se “abran” hacia la serie de ejercicios. Se logra un grado de conciencia total, que impulsa a realizar correctamente cada paso indicado.
PRIMERA POSICIÓN.
Sentados, colocar las manos cruzadas sobre el pecho, durante 5 minutos.
BENEFICIO: con este ejercicio el individuo fortalece su autoestima y su persona, activando los canales de energía.
SEGUNDA POSICIÓN.
En la misma postura, llevar las manos a la altura del ombligo, durante 5 minutos.
BENEFICIO: la energía se equilibra y la persona se calma, alejando todos los miedos que la aquejan.
TERCERA POSICIÓN.
Para finalizar, colocar ambas manos con las palmas abiertas, a la altura de la nunca, como si la “estuviera sosteniendo”. Permanecer así por 5 minutos.
BENEFICIO: los malos pensamientos se alejan, no sólo promoviendo el bienestar de la persona, sino equilibrando su relación con quienes lo rodean.

Reiki contra la Hipocondria

Hay personas que creen sufrir todas las enfermedades juntas. Experimentan todos los síntomas, se interesan por todos los temas relacionados con la medicina, y permanentemente se autodiagnostican los peores males. En estos casos, este tratamiento de Reiki busca alejar los malos pensamientos y ayuda a tener una visión positiva de la vida.
El “enfermo imaginario” es un caso difícil de tratar. Siempre va a encontrar coincidencia entre la más mínima molestia y la sintomatología de cualquier patología que lea o conozca. Así, vive hablando de sus males, comparando dolores e incentivando a los demás a que cuenten sus propias experiencias con las enfermedades. A través del Reiki, no sólo es posible actuar sobre el individuo sino, además, sobre quienes lo rodean que, muchas veces, terminan cansándose de esta personalidad tan demandante y absorbente.

BENEFICIOS INTERNOS Y EXTERNOS.
El Reiki actúa en la mayor parte de las necesidades humanas. En este caso, va a actuar sobre la persona que se hace el tratamiento y sobre el entorno, con el cual se relaciona. Esto es importante, ya que dentro de esta técnica oriental, la mayoría de las posturas son sólo para el individuo. No tienen efecto en el entorno más que el indirecto. Sin embargo, aquí se logra un doble beneficio.
Estas posiciones brindan armonía en las relaciones, ayudando a mejorar la vida laboral, social y de pareja. La forma de colocar las manos sobre el cuerpo, hace que incorporemos al entorno como parte de la sanación personal. Así, la persona se encontrará con un entorno más comprensivo, ya que al emitir pensamientos negativos, los demás reaccionan con hostilidad.
Con practicar los ejercicios una vez por semana, es suficiente para empezar a notar los cambios, como, por ejemplo, un sueño reparador y sin sobresaltos.

Logra armonía con Feng Shui

El baño nunca debe estar ubicado frente a la puerta de entrada al hogar, ya que toda la energía chi que entra por la misma, literalmente, se escurrirá.
Tampoco es conveniente que se encuentre directamente sobre esta apertura, ya que esta disposición puede “llamar” a los problemas económicos.
Para los expertos, la parte central del hogar, no es un lugar recomendable para el baño. Esto obedece a la creencia de que este punto debe ser el epicentro de la actividad hogareña. Si no quedara más remedio, es importante asegurarse de que cuente con una ventana que de al exterior para asegurar una correcta ventilación.
Nunca debe estar cerca o sobre la cocina. Cuando se da este caso, colocar en la parte externa de la puerta un espejo, para que toda la energía negativa sea desviada.
Con respecto a las dimensiones, debe ser lo suficientemente grande para ser funcional, pero no demasiado espacioso. Las paredes deben ser de un color pálido, para que la energía chi pueda desplazarse rápidamente a través de la habitación.
En lo posible, el inodoro (retrete), no debe ser visible desde la puerta. Lo ideal es que se ubique tras la misma y, en caso contrario, colocar una cortina o una planta para que no se visualice en forma directa al ingresar.
Las toallas y accesorios en color verde promueven la buena salud y ayudan a mejorar los procesos digestivos.
Los tonos azulados se asocian con los océanos, ríos y lagos. Esto hace que el agua fluya sin problemas y que se eviten los problemas en las cañerías; además, asegura un buen flujo de dinero.
El lavatorio, el inodoro (retrete) y la bañera son los lugares con mayor energía Yin. Para equilibrar este predominio, se aconseja colocar elementos con energía Yang, como, por ejemplo, velas, las cuales ayudan a añadir un toque de luminosidad al ambiente.
Mantener todos los desagües cubiertos y, en lo posible, procurar que el inodoro (retrete) permanezca con la tapa baja cuando no se
10 utiliza. Esto es muy importante, ya que si dejamos fluir el agua, también estaremos dejando ir nuestra buena suerte y dinero fuera del hogar.

Movimiento: elemento central del lenguaje corporal

El movimiento es, obviamente, el elemento central del lenguaje corporal. Pero, ¿qué se entiende por movimiento?
Para poder cumplir su cometido, esta disciplina comprende por movimiento la respuesta que activa la masa muscular, por una reacción en cadena que recorre el cuerpo de un punto a otro. Esta reacción puede causar un desplazamiento visible o tener una respuesta estática desde el punto de vista externo.

Si esto es así, es porque existe un “movimiento interior”. Se trata de una reacción de la masa muscular poco visible, que se siente en vez de verse. Puede ser que ni siquiera quien realiza el movimiento sienta que se desplaza en el espacio, pero aún así logra percibir, en su interior, un movimiento significativo.
Pero esto no significa que los movimientos externos e internos no se encuentran relacionados. C.uanto mejor es el estado físico de la persona y el de su musculatura mayor será la vinculación entre ellos, y más claro será lo expresado. Estos movimientos integrales y casi perfectos expresan la belleza interna de las personas, la calma y paz interior que disfrutan: la única forma de lograr esta armonía es respetando la integridad del cuerpo y la relación entre lo psicológico y lo físico.

Cuando un movimiento no se realiza según estos principios, carece de sentido. Se trata de movimientos robotizados, automáticos, sin belleza ni significación especial. El objetivo de la expresión corporal es dar vitalidad a los movimientos, permitir que cada persona utilice la capacidad de percepción y comunicación que posee el movimiento al máximo.

¿Qué es la expresión corporal?

Aunque para poder desarrollar el tema es necesario basarse en una sola definición del término, la expresión corporal puede ser descrita de varias y muy diferentes maneras:
• En su sentido más elemental, es manifestar los pensamientos, las emociones y los afectos por medio del movimiento del cuerpo.
• Se trata, también, de representar la información que los sentidos recogen del mundo evitando las explicaciones verbales y creando lugar para la transmisión y el intercambio entre personas en el movimiento.
• La cultura que todos tenemos interiorizada se puede manifestar por medio del lenguaje corporal. Entonces, nuestros movimientos pueden leerse para comprender nuestra mentalidad y nuestra forma de encarar la vida.
• Cuando surgió por primera vez en la Argentina, intentaba ser una manera de resguardar la alegría y espontaneidad del niño recién nacido, una forma de reconectarse con el que es nuestro primer lenguaje.
• Trabajar nuestra expresión corporal puede ser una forma de analizar cómo nos relacionamos con el mundo y las demás personas. Gracias a ella podemos darnos cuenta de muchas cosas que no podemos asumir psicológicamente: estudiarla es, entonces, estudiar nuestros pensamientos más reprimidos.
• Como disciplina de enseñanza, la expresión corporal busca que el individuo no realice movimientos meramente utilitarios (caminar, escribir, estrechar manos, etcétera) sino que se ocupe de desarrollar todo su potencial humano a través de su cuerpo.

Elementos del lenguaje corporal

Cuerpo.
El cuerpo no es simplemente el “envase” que recubre nuestros huesos, músculos y órganos, ni tampoco es sólo un objeto, una cosa, con masa y forma. Ni siquiera es únicamente un ente sensible que recibe y transmite sensaciones, produce lenguaje, intenta comprender al mundo y se comunica con el exterior.
En realidad, el cuerpo es la conjunción de estos tres aspectos. Se trata de una entidad tanto física como biológica y creativa. No es posible concebir una sin la otra, ni podrían existir o funcionar cómo lo hacen sin el apoyo que se brindan mutuamente. El hombre es un ser complejo y que combina estas múltiples existencias. El ideal de comunicación los utiliza y combina a todos.
La hbertad y autonomía con que estos tres elementos se desarrollan en cada individuo es algo muy difícil de describir. La personalidad y las características de cada uno dependen de la forma en que se relacionan, bloquean y expresan. La expresión corporal intenta que todos estos aspectos sean parte de la vida del hombre, para que pueda comprender su verdadera esencia en forma integral y completa.

Energía.
Por energía se entiende a la capacidad que tiene el cuerpo para producir movimiento a través de su sistema muscular. La expresión corporal busca alcanzar el máximo rendimiento de esta energía, con el desgaste justo e indispensable, orientando a la persona para que haga uso adecuado de ella.
La energía es, entonces, el motor del proceso que nos permite movernos. Para conseguir que el cuerpo aproveche la energía que posee es necesario concentrarse y ubicar los centros de apuntalamiento, ya que el hombre tiene la capacidad de realimen-tarse de energía por medio de sus articulaciones. Cuando la fuerza está bien ubicada, se siente como la energía se desplaza de un lugar a otro y produce los movimientos. La expresión corporal intenta que cada individuo sea consciente de este desplazamiento y pueda sentir en toda su plenitud los cambios que se producen dentro y fuera de su cuerpo.
El desarrollo de esta práctica hace posible desarrollar y mantener los reflejos y los centros de fuerza en el movimiento, además de brindarnos más resistencia y asegurarnos un mejor rendimiento de nuestra energía. La realimentación se asegura así. Puede suceder, especialmente cuando por primera vez se practica la expresión corporal, que no se logre sentir a la energía transitando por el cuerpo. Es necesario repetir las experiencias cuantas veces sean necesarias, hasta lograr nuestro objetivo.

El regreso al mundo

Al regresar al mundo, el joven cazador ha crecido y madurado hasta convertirse en un sabio anciano. Así lo muestra esta figura, con una complexión que simboliza la plenitud de la experiencia y regresando al mercado para compartir lo que ha descubierto con los otros. En sus manos lleva el bastón del verdadero objetivo y la jarra para el vino del verdadero deseo, dispuesto a ofrecerlos al joven que se cruza en su camino.
La sabiduría del anciano experimentado y la ingenuidad e imperfección del joven cazador no son polos opuestos, sino aspectos de una misma realidad, el comienzo y el fin de un camino a recorrer. Kakuán comenta que la vida nos rodea y fluye a través de nosotros, siendo imposible separarnos de ella.

No se debe temer a la muerte, porque sólo es el fin de nuestra existencia cuando la vemos desde la perspectiva del mundo material, siempre cambiante de forma. El Yo del anciano ha vuelto a aparecer, pero alejado del ego que una vez representó.
Se trata ahora de su verdadera naturaleza. Al haber transitado todas las figuras puede compartirla con los demás, permitiendo que se una a las verdaderas naturalezas de los otros.
Lo que ha sucedido es muy simple: ha comprendido quién es, quién siempre ha sido, y ahora ofrece esta percepción a quien esté dispuesto a recibirla.

Cinco elementos del Feng Shui

Ademas de canalizar la energía Chi para mejorar su circulación y de equilibrar el Yin y Yang dentro del cuerpo, el Feng Shui se ocupa del balance de los Cinco Elementos.
Los fundamentos de esta teoría son similares a los de la energía Chi: de la misma manera que todo en el universo es atravesado por la energía vital y las vibraciones, existen 5 elementos que constituyen las fuerzas elementales del Cosmos: agua, fuego, madera, metal y tierra.
Estos elementos se encuentran en todos los objetos existentes, influenciando el flujo energético, y también dentro de nuestro cuerpo, por lo que condicionan nuestra personalidad y nuestra salud.
Tan sólo cuando los 5 se mantienen en armonía se puede lograr el bienestar físico y espiritual.
Pero este balance es muy difícil de conseguir; se requiere mucho trabajo duro, empuje personal e insistencia para poder mantener el equilibrio, por demás delicado.

Chakra sacro: Color naranja, sonido “re”

1. Separe un poco las piernas una vez más y coloque los pies levemente hacia fuera. Destrabe sus rodillas.
2. Estire sus brazos lateralmente hacia arriba, inspirando. Mantenga las palmas de las manos hacia arriba.
3. Baje sus brazos lentamente, expirando.
4. Suba y baje sus brazos con calma, repitiendo el sonido “re”.
5. Visualice en todo momento el color naranja.

Chakra raíz: Color rojo, sonido “sa”

1. Párese bien derecho, con la espalda perfectamente recta.
2. Separe las piernas un poco y coloque sus pies levemente hacia fuera.
3. Destrabe sus rodillas y afloje los hombros dejando caer los brazos.
4. Gire su torso hacia la izquierda, hasta que una mano queda en al frente del cuerpo y la otra detrás.
5. Haga lo mismo hacia la derecha.
6. Mientras gira alternadamente hacia cada lado, repita el sonido “sa”.
7. Visualice en todo momentó el color rojo.